En 1912 se descubrieron los principios activos de la ipecacuana, y desde entonces forma parte de numerosos preparados farmacéuticos.
Hábitat: originaria de los bosques húmedos y cálidos del Brasil, Colombia, Perú y México.
Descripción: pequeño arbusto de 30 a 50 cms. de altura, de la familia de las Rubiáceas, con raíces largas y anilladas. Sus flores, blancas y pequeñas, crecen en una cabezuela terminal.
Partes utilizadas: la raíz triturada en polvo.
Propiedades e indicaciones: la raíz contiene emetina y otros alcaloides, además de ácido ipecacuánico y saponinas. Estas son sus propiedades:
Emética: debido a la emetina, provoca fácilmente el vómito. Se emplea para vaciar el estómago en caso de intoxicación, cuando no resulta posible la realización de un lavado gástrico.
Expectorante: la emetina y las saponinas le confieren una intensa acción expectorante a bajas dosis, por lo que entra en la composición de diversos jarabes bronquiales.
Amebicida: La emetina destruye las amebas que causan la disentería amebiana y los abscesos amebianos del hígado. En estos casos se recomienda usar alguno de los preparados farmacéuticos que existen a base de emetina.
Uso: de 4 a 6 grs. de polvo de raíz disueltos en agua. Para los niños 0,1 gramo por año de edad. Se usa como vomitivo y expectorante. Si se toma en jarabe, con 1 o 2 cucharadas se produce un vómito fácil. En infusión de 8 grs. de raíz triturada en 1/4 de litro de agua. Como expectorante se toman únicamente 4 o 5 cucharadas cada hora, para evitar que se produzcan vómitos.
Precauciones: no sobrepasar las dosis prescritas para evitar que se produzcan vómitos violentos. El polvo de raíz es muy irritante para la piel.